La Dra. Augusta Valle fue entrevistada por el diario El Comercio para la elaboración de la nota «Descubre por qué deberías estudiar un PhD en Educación»

24/11/2021

El diario El Comercio entrevistó a la Dra. Augusta Valle, docente de nuestra unidad, para la elaboración de la nota «Descubre por qué deberías estudiar un PhD en Educación». La publicación se llevó a cabo el 24 de noviembre y es la que se comparte a continuación.

Un doctorado en Educación te permite gestionar una institución educativa, aportar en el diseño de líneas educativas a nivel gubernamental, liderar equipos de investigación de naturaleza interdisciplinaria, proponer, innovar, entre otras cosas.

Idel Vexler, maestro y ex ministro de Educación, recomienda esperar diez años antes de estudiar un posgrado en educación. “Se requiere una trayectoria basada en la licenciatura, reunir experiencia, haber trabajado en el campo y haber producido publicaciones para poder aplicar eso a futuras políticas públicas”, resalta el educador.

Para Vexler, el posgrado no se debe tomar como un siguiente paso para coronar la carrera o para trascender. “Un doctorado puede impulsar la carrera pública y privada, así como la enseñanza de pregrado y posgrado, pero no debería estudiarse solo para eso”, explica.

Augusta Valle Taiman, directora del doctorado en Ciencias de la Educación de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), es de la misma opinión. “Muchas veces, la decisión de hacer un doctorado en el Perú se debe a que las personas quieren un grado más para poder subir en la escala del sector público o para llegar a ser profesor principal o decano en una universidad. Es un escalafón más, pero esa no es la idea. La meta es producir personas que sean investigadores”, explica Valle Taiman.

Por ejemplo, en la PUCP se habla de ciencias de la educación porque se entiende que son varias disciplinas las que contribuyen a entender el fenómeno educativo. “Muchas veces se combinan la educación con la sociología, la psicología o la antropología con el fin de acercarte, entender y discutir”, añade.

EL PERFIL DEL DOCTORADO

¿A quién va dirigido este posgrado? “Está pensado para una persona que desea investigar y producir conocimiento. Es un doctorado que está abierto a recibir personas con distintas experiencias profesionales. Hay una condición imprescindible para postular: tener experiencia en investigación, es decir, haber producido publicaciones académicas, haber sido parte de proyectos de investigación o participado en congresos, simposios, seminarios”, describe la directora.

De hecho, la mayoría de estudiantes de este doctorado son maestros. “Para ellos, toda investigación contribuye a su desarrollo. Por eso, un posgrado como este también les va a permitir ganar un perfil académico y ser conocidos en un área de investigación con la idea de convertirse en un referente”, explica Valle Taiman.

La meta de un doctorado en educación es generar investigadores dedicados, que produzcan conocimiento y aprendan a difundir sus resultados en revistas especializadas. Por eso, dos competencias son fundamentales: disfrutar leer y escribir.

EL PROCESO DE INGRESO

La postulación al doctorado pasa por una serie de filtros importantes para determinar el número de plazas. En la PUCP, por ejemplo, se recibe un máximo de 14 alumnos.

Además, hay que tomar en cuenta que, para estudiar este tipo de posgrado, el estudiante necesita un acompañamiento continuo y un asesor de tesis calificado, que le ayudará en todo el proceso de investigación. Ello involucra: complejización del problema, búsqueda de bibliografía, revisión sistemática de la literatura, desarrollo del proceso de metodología y el enfoque del proyecto de investigación.

¿MAESTRÍA O DOCTORADO?

La maestría sirve para especializarse en algo. “Por ejemplo, yo podría llevar una maestría en la que el proyecto final sea el currículo escolar, porque me veo trabajando en el Ministerio de Educación, en un área vinculada al diseño de esta herramienta educativa, mientras que un doctorado busca ahondar en el currículo, con la finalidad de que entendamos mejor qué ocurre allí”, detalla Valle Taiman.

Por eso, es especialmente importante contar con dos competencias fundamentales si se decide estudiar especialmente un doctorado: disfrutar leer y escribir. También está la necesidad de comunicar los temas de investigación en dos niveles: el académico, que se da en el ámbito local e internacional; y el de difusión dirigida a los profesores y funcionarios del ministerio con el objetivo de que sepan qué están produciendo los educadores.

“Nos olvidamos de que la función principal del conocimiento es difundirlo y no solo producirlo”, advierte la directora. Además, a los estudiantes les es muy satisfactorio leer lo que su profesor produce. Les enseñas a investigar, investigando con ellos, a la vez que pueden aprender en tiempo real cómo hacer para publicar en una revista, cómo escribir un artículo, así como desarrollar otras competencias investigativas.

Fuente: El Comercio

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